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sábado, 17 de octubre de 2015

ADOQUINES SALVAJES-sabado 17-10

El barro de lo que fue, el fluido de lo que será. De nosotros depende…
por Gustavo Marcelo Sala #

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Don Arturo Jauretche afirmó que el presente en un complejo amasado con el barro de lo que fue y el fluido de lo que será. Si aceptamos los términos planteados por el maestro y luego de doce años de gobierno ya sabemos lo que somos y los que somos, para qué y para quién estamos. Sabemos además cómo desarrollar planes a corto, mediano y largo plazo y fundamentalmente conocemos, porque las vivimos, cuáles son las limitaciones, internas y externas, que conviven en la Patria para poder desarrollar políticas inclusivas. Y cuando digo Patria digo también Pago Chico. De modo que en función de dicho capital nos debemos obligar a que la historia se vuelva a transformar en movilización y presente, justamente para poder concentrarnos y resolver los problemas del presente.  Por febrero del 2012 manifestábamos nuestro acuerdo con la interpretación de aquellos que sostenían que sin el Peronismo el Kirchnerismo era impensable, no existiría, ni siquiera hubiese podido alcanzar ese 22% que hoy nos resulta risible cada vez que al mirarnos críticamente pensamos en nuestras taxativas percepciones pasadas y en aquellas pobres sabidurías de café.
Sin dudas que se puede adherir fervientemente al Kirchnerismo sin ser Peronista, pero lo que no es posible es cometer la torpeza estratégica y política, cuando no intelectual, de pretender que el Kirchnerismo deje de serlo porque soy yo quien no puedo sostener ciertas contradicciones históricas y menos aún debido a que puntuales dirigentes me resultan detestables. Por eso me parece interesante recrear una nueva cosmogonía política kirchnerista a partir de la comprensión de su propia historia entendiendo que a los pueblos no les gusta demasiado que les reiteren en cada discurso lo que ya saben, lo que pasó, sino que desean saber que sucederá con ellos de cara a lo que no saben: el presente y el futuro inmediato, el fluido de lo que será según don Arturo.  Tomemos entonces la teoría de fin de ciclo como el comienzo de un nuevo ciclo en donde los efectos de las políticas desarrolladas se transformen en nuevas causas (políticas asentadas) que necesariamente deben desembocar en efectos superadores. Este proceso político evolutivo, esta suerte de encadenamiento, conspira de manera concreta en contra de aquellos sectores y grupos de poder que pretenden una sociedad anestesiada y manipulable. Ya lo dijo Perón y están como testigo algunas remeras: “La revoluciones se hacen con sangre o con tiempo”, a lo que me atrevo agregar: de algo estamos seguros. Las que se hicieron con sangre no sólo se han devorado a sus propios hijos, además en algún caso esa sangre aún no ha coagulado y sigue corriendo.
Qué hacemos entonces cuando en un distrito cualquiera, pongámosle el nuestro, donde desde hace 16 años, con leves matices, gobiernan aquellos que festejan el diseño de una sociedad anestesiada y manipulable. Qué hacemos con ese barro de lo que fue para intentar que esos fluidos futuros en nada se asemejen. Sospecho que todos sabemos qué es lo que debemos hacer. Pues hagámoslo y al carajo con la vulgaridad de lujosos, con banalidades egocéntricas ajenas a la política, con los sindicalistas del establishment que piden bajar el costo laboral.
Intentemos con el sufragio empoderarnos y apoderarnos democráticamente del distrito, seamos protagonistas, votemos y apoyemos a personas y colectivos políticos cuyos trastes no se muestren chatos, promiscuos y abiertos por tanto empollar salarios y conveniencias coyunturales. Seamos valientes, de ninguno de esos pequeños burgueses acomodaticios se puede esperar nada en lo absoluto, seamos capaces de sacar nuestras cabezas de entre las toscas y entender que otro Coronel Dorrego es posible. Sepamos mirar hacia el otro lado de nuestros puentes limítrofes y observemos con atención. Y dije puentes, y me acuerdo del oriental Mario Bedendetti: Allí está el puente – acaso como esperanza e ilusión - para cruzarlo o para no cruzarlo, y yo lo voy a cruzar junto al Frente por la Victoria, sin prevenciones, ya que en la otra orilla alguien me espera con un rico y jugoso durazno y con un bello y alegre Coronel Dorrego.

 # panelista permanente de "Testigos de privilegio" sábados de 10,30 a 12,30 por LadorregoAM1470
 ## agradecemos desde la producción de Testigos de privilegio la voluntad de Gustavo en ceder a la entrevista realizada al Dr.Barcelona el tiempo destinado a su micro.




miércoles, 7 de octubre de 2015

::Adoquines Salvajes::



El kirchnerismo no es una expresión política de izquierda, es algo más profundo… 
Por Gustavo Marcelo Sala

Uno de los grandes defectos que tiene el campo popular es suponer que la autocrítica contiene elementos de superioridad moral que lo eleva intelectualmente. Por decenas de temas nos hemos destrozado a nosotros mismos más allá de las operaciones opositoras. Yo no he visto lacerarse internamente a Cambiemos por sus herrumbres y miserias, por la represión en el Borda, por las escuchas, por las inundaciones, por el endeudamiento en CABA o por la corrupción, Iron Mountain inclusive. Tampoco he visto a la militancia del progresismo criticando al socialismo por los narcos rosarinos, sus jefes policiales o por el escape de gas que le costara la vida a casi 30 personas. Menos aún he visto autocrítica por parte del FR a propósito de las bestialidades e ignorancias que suele emitir su líder, ni por la presencia de cuadros políticos con extensos prontuarios.
Hace un tiempo hemos esbozado la idea de comenzar a pensar al kirchnerismo en términos históricos y creo oportuno retomar el tema. Temo que el párrafo anterior desempolva uno de los dilemas más notorios que tiene el campo popular: su enorme capacidad de autodestrucción so pretexto de esa constante tendencia hacia el camino de la perfección. En ocasiones somos la “reacción puritana e inquisitoria” de nuestra propia acción política.
Por eso me parece oportuno finalizar con esta breve nota de opinión con un brillante análisis de Diego Capusotto sobe el kirchnerismo y que hace un tiempo me acercara la socióloga María Eugenia Madera:
El kirchnerismo no es un partido de izquierda, dice. Es un sujeto político de discusión, porque se compromete desde lo que enuncia, entonces cuando te comprometés, tenés que llegar a algún lugar y después ir a los lugares donde todavía no está resuelta la cosa. Desde ahí me resulta interesante, no para sacar la banderita de la kermés nacional y popular, sino para poner la atención y la tensión ahí. Si hay algo que genera tensión es el kirchnerismo... lo demás no. Cuando digo “tensión” no estoy diciendo apoyo incondicional, sino elemento vital en el escenario político. Lo demás me parece irrelevante y peligroso. Pienso que todo depende más del kirchnerismo que de la oposición, continúa diciendo Capusotto. Este es un escenario desolador. Sabemos que siempre el ciudadano indignado termina hablando del diálogo y la eficacia: el diálogo es entre ellos y la eficacia es para hacer negocios. Y la policía para reprimir. Eso me preocupa más que la decadencia física”.

lunes, 28 de septiembre de 2015

::Adoquines Salvajes:: 26 de septiembre


Por la continuidad reflexiva

>Por Gustavo Marcelo Sala 

 

El antropólogo Alejandro Grimson en su último libro Mitomanías de la Educación Argentina, escrito junto a Emilio Tenti Fanfani, sentenció que el futuro cercano de la Patria podrá ser bello, espantoso, patético o esplendoroso, nadie lo sabe… Si consideramos todas las variables habrá que incluir si sube o baja la soja, el petróleo, el delito, el dólar, el riesgo país, el griesismo, etcétera… Son demasiadas variables. Ahora bien, si tomamos en cuenta la variable cultura política los escenarios futuros son cuatro: El péndulo hacia el abismo, el péndulo con contención, la continuidad sin autocrítica y la continuidad reflexiva. Cada uno de estos escenarios depende de las relaciones sociales de fuerza, las condiciones económicas y de la hipótesis que la Argentina quiebre su histórica costumbre pendular y refundacional. Afirma que a su juicio existe un escenario ideal aunque al mismo tiempo observa con escepticismo como el menos probable. Se refiere a una continuidad reflexiva con un menor tenor de adjetivación. En un contexto de puja distributiva se impone la necesidad de analizar en que incisos se ha avanzado durante esta década, en cuales estamos estancados y determinar en aquellos que retrocedimos. Vale decir, reconocer los desafíos por venir a partir de este nuevo punto de partida al que llegamos y valga el oxímoron.

Observando las insolvencias intelectuales y los quebrantos políticos de los postulantes en danza, cuántos compatriotas se deben estar replanteando aquel exitoso sofisma de la alternancia que se instaló en el 2013 para impedirle a Cristina ser nuevamente candidata. "Un sentido común rotatorio y mass media nos privó del sentido inteligente que implica tener un cuadro político de excepción al comando de la nave". La "turnocracia" le ganó la batalla a la política. De manera que luego no nos sorprendamos si terminamos encallados en las mismas rocas del pasado, en el péndulo hacia el abismo según Gimson. Para peor buena parte de los que se postulan conocen dichas rutas y la manera más corta para llegar rápidamente a tan triste destino.. Me preocupa que mientras está en pleno auge el show del denuncismo y los carpetazos electorales, cuestiones que están en su esplendor a la sazón de los malandras, se está desarrollando una nueva corrida bancaria debido a la no liquidación de exportaciones por parte de las cerealeras que están especulando con una posible devaluación. Por ejemplo en Coronel Dorrego está todo el trabajo de transporte parado desde hace un par de meses. Los acopiadores no contratan porque Cargill no está interesado por el momento que se mueva nada. Para pensar un poco en dónde está el árbol denuncista y en donde está el bosque político.. Falta mucho todavía para las elecciones, los daños para algunos pueden ser irreversibles... Sigo en desacuerdo con que el debate político descanse sobre el honestismo. Más allá que en la coyuntura el ojo de la tormenta se ubique dentro del PRO, nos está ocurriendo lo mismo que durante en menemismo. Nos fijamos más en la Ferrari que en las verdaderas consecuencias que esconde la propuesta del poder real.

Actuar es fácil, pensar es difícil, actuar según se piensa es terriblemente incómodo afirmó Goethe

martes, 22 de septiembre de 2015

::Adoquines Salvajes:: 19 de septiembre


El costo, el beneficio y lo caro que sale la facilidad 

::Por Gustavo Marcelo Sala:: 



En siete días y con algunas medidas reaccionarias un Estado puede excluir de un plumazo al 50% de la población, habitantes de todas las latitudes pueden dar fe de lo dicho. Una fuerte devaluación, aceptar los condicionamientos usureros del exterior, eliminar paritarias, congelar salarios, jubilaciones y asignaciones, despedir empleados del estado previa privatización y modificar el presupuesto educativo y sanitario son simples anuncios que una vez realizados y puestos en práctica pueden destruir todo lo que tardó 12 años en ser construido. De manera que es interesante hacer el cálculo sobre cuánto tiempo cuesta incluir y cuánto excluir sobre todo para que entendamos el grado de complejidad que tiene un programa político y el otro. Costo, beneficio y lo caro que sale la facilidad. Si tenemos en cuenta que este programa de inclusión todavía no concluyó la cosa es mucho más evidente aún. Algunos dicen que soy kirchnerista porque el gobierno me paga. Y claro que me paga y me siento bien pagado a pesar de que me considero un tipo caro. Me paga con educación pública y gratuita para todos en los tres niveles, me paga con salud pública y gratuita para todos, con paritarias y convenios colectivos, con el combustible que antes me escatimaban, con niveles de empleo cercanos a los históricos, con un sistema jubilatorio integral en donde nadie queda afuera, con un sistema de asignaciones que cubren las necesidades de los sectores más sensibles, un programa que me está dando poco a poco mejores ferrocarriles, que me está dando la posibilidad de tener soberanía energética, que me está dando cosas muy, pero muy caras, enormemente caras, que impactan fuerte y onerosamente en el presupuesto. Un presupuesto que es tan mío como tuyo, pero que el establishment lo quiere para sí, para confort privado y limitado. Cómo no ser kirchnerista si soy exigente en mis peticiones políticas colectivas y deseos personales. Por supuesto que le voy a seguir pidiendo que me pague, y más si es posible, porque aún falta mucho por hacer. Fueron varias las décadas en la cuales no sólo no me pagaban sino que además se la llevaron toda. Que el equivalente de un PBI "actual" íntegro esté descansando en paraísos fiscales habla de lo que nos sucedió... Se entiende la dimensión de la estafa económica. Se llevaron todo lo producido en un año por todos los argentinos. Para algunos la libertad es sumamente peligrosa. Y lo es a tal punto que de proscriptores de ayer pasaron a denunciar hoy fraudes inexistentes intentando solapadamente de calificar el voto. Vale el sufragio del ser urbano "calificado" de las opulentas capitales, el ser del conurbano, el ser de los linderos, es fácilmente adquirible y su voto cualitativamente es de inferior racionalidad. Este pensamiento aterriza cuando la libertad y la democracia comienzan a perforar los privilegios del establishment y sus lacayos. Y este puente inevitablemente me lleva al tema de la pobreza y la hipocresía… Los mismos que se indignan con la marginalidad QOM son aquellos que se indignan también por la no marginalidad y la organización política y social de los COLLAS (apátridas los llamaron y aún no se han rectificado, creo, ni quienes emitieron el comunicado ni la altas cumbres radicales amantes de las redes sociales). Observamos que si no se organizan son víctimas de la política y los punteros, mientras que si se organizan tras fuertes liderazgos autóctonos se transforman en una orden facciosa y violenta. Y ambos escenarios están en el norte, en el norte neoliberal inviable de hasta hace 12 años. La mortalidad infantil por desnutrición y enfermedades detectables y prevenibles descendió notoriamente en casi todos los distritos del país desde el 2003 a la fecha y ese descenso queda expuesto con mayor énfasis en el NOA y en el NEA los cuales exhibían números equivalentes a los del Brasil. Y digo casi porque en el único lugar donde no descendió fue en CABA distrito gobernado por el hombre a quien van a votar para presidente los indignados que se horrorizan con la mortalidad infantil. Por supuesto que queda mucho por hacer y nada nos conforma en este inciso. Pero entraríamos en una contradicción flagrante si ponemos a tomar decisiones políticas a alguien que profundiza el problema en lugar de tratar de solucionarlo. Con sólo recurrir a las tablas comparativas 2003/2015 se puede apreciar que mientras los medios te muestran imágenes impactantes de las tragedias que aún suceden, pero en menor grado, a la par te ocultan las que suceden y antes nos sucedían. Para los indignados que gritan sobre lo terrible de la pobreza en una Argentina rica no reparan que esta porción rica está en manos privadas y convengamos que nuestras burguesías siempre han sido reticentes para compartir esa riqueza. Reitero, tengamos en cuenta que en el exterior existe depositado el equivalente a un PBI completo. Eso sí, cuando les va mal recurren al Estado, ergo a nosotros, para que salvemos sus yerros, les cubramos sus embargos, para que les licuemos sus pasivos, para que les condonemos sus malos negocios y hagamos la vista gorda a sus fugas de divisas.

lunes, 14 de septiembre de 2015

::Adoquines salvajes:: 12 de septiembre



Más de lo mismo… dicen que el Cristo se tapó los oídos…




::Por Gustavo Marcelo Sala::

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Cuando se afirma y se opera para que la actividad privada venza definitivamente al Estado, es decir al colectivo, tal cual se suele afirmar en las cámaras y en los estrados neoliberales, de lo que se trata es de implosionar el tejido social y el concepto de soberanía. Los discursos escuchados en la Sociedad Rural local durante el fin de semana pasado son una clara expresión de lo antedicho. Lamentablemente voces que se autodefinen como progresistas le han dado confort a tales expresiones mientras el radicalismo local ya se ha alineado definitivamente a esos postulados regresivos y conservadores. Está muy vieja la derecha. Adolece de modernismo y regresan con sus viejas recetas perversas y excluyentes. La motorización de las fuerzas sociales por medios del egoísmo individual ha provocado una polución que muy difícilmente encuentre su saneamiento. Es como un daño ambiental irreversible. El combustible aplicado es sumamente contaminante ya que se encarniza en la piel del individuo formando parte de su existencia. Como salvoconducto colectivo la única opción que queda el palear las consecuencias ya que resulta imposible una cura definitiva.

Y aparecen entonces los denostados populismos inclusivos, movimientos ideológicamente difusos, notoriamente más pragmáticos de los que se afirma que colocan al Estado como fuerte actor de los procesos productivos pero que de ningún modo pone en tela de discusión la propiedad privada de los medios de producción.

Hablar de totalitarismo estatal mueve a risa y ridiculiza el debate. Con solo observar en donde descansa el poder real y su enorme incidencia económica y política alcanza para entender que no sólo las corporaciones mantienen vigentes su despotismo sino que además laboran fuertemente para profundizar internamente la crisis internacional.

¿Qué le dice hoy la derecha a esa ciudadano individual que durante el apogeo neoliberal perdió su empleo, su casa, que vio desmembrada su familia, todo en pos de la eficiencia y los asientos contables? Pues le está proponiendo el mismo y salvaje discurso, mensajes y políticas que los llevaron a padecer sus más tristes penurias. Este segmento ideológico no alcanza a entender, porque no quiere ni se interesa por hacerlo, que para plasmar sus paradigmas primero es necesario equilibrar a la sociedad y eso lleva mucho tiempo luego de la devastación vivida. Los conflictos terminales ven la luz cuando existe una porción de la población que corre los cien metros llanos en diez segundos a la par que las mayorías no llegan a los cincuenta metros en ese mismo lapso. ¿Qué respuestas le da la derecha a estos segmentos? Pues ninguna, respuestas que si le brinda el populismo, aún con dificultades y contradicciones.

Y esta discusión política no nos es ajena en Coronel Dorrego. Existen dos modelos ideológicos y políticos bien diferenciados. Por un lado la Alianza PRO-UCR afirmó sus fundamentos a través de su candidato Raúl Reyes a propósito del empleo y el límite que presentan las cargas sociales para el desarrollo productivo en el distrito, vale decir la visión empresarial del dilema. En su misma sintonía Fabián Barda abrevó de las fuentes ruralistas apoyando todo tipo de liberalización de las exportaciones agropecuarias sin detenerse en el agregado de valor a dichas materias primas. Lo de la derecha local es claro y contundente. Es lo que viene realizando desde hace 16 años. Cero provocación estatal a favor del desarrollo interno y procurar que algún día los barcos lleguen a las tranqueras de sus aliados esperando que un generoso derrame ingrese por la Avenida Casal Varela.

Por otro lado el FPV propone ese modelo que fue denostado, injuriado y calumniado por el señor Guillermo Irastorza, presidente de la SRCD desde su tribuna dominguera, proyecto que arribó a dicha condición por medio del voto popular, y no por asonadas militares ni proscripción alguna. En un discurso banal y lavado habló de sus centenares de hijos inmigrantes víctimas de la voracidad estatal y no de los millones, también hijos de inmigrantes, que ese modelo agroexportador excluyente dejó a la vera del camino durante la segunda década infame. El FPV propone una reconversión de Coronel Dorrego para que el valor agregado de las materias primas tenga la misma entidad política que la actividad agropecuaria exportadora. ¿Y qué significa esto? Complementar ambas actividades productivas con el objeto de poner en funcionamiento fuerzas revulsivas que comiencen a promover que la rueda desarrollista vuelva a girar. Sin dejar a nadie afuera, y no como es en el presente, con el objeto de iniciar un programa industrialista que nos transforme en un polo de atracción en la región de acuerdo a nuestras modestas características y potencialidades.