martes, 17 de septiembre de 2013
Entrevista a Gisela Nomdedeu
El sábado 14 entrevistamos a GISELA NONDEDEU, profesora de expresión corporal, actriz, directora y bailarina dorreguense residente en La Plata. Actual integrante de la representación Provincial del Instituto Nacional del Teatro, habló de las funciones de esa cartera,de la realidad del teatro como actividad cultural y de los proyectos que desde allí se llevan adelante.
sábado, 14 de septiembre de 2013
COLUMNA PROGRAMA SABADO 14
LA PASION COMO REINA DE
LA CRITICA
por
GUSTAVO MARCELO SALA
(colaboracion especial)
www.lasbalasdelcampanario.blogspot.com.ar
LA CRITICA
por
GUSTAVO MARCELO SALA
(colaboracion especial)
www.lasbalasdelcampanario.blogspot.com.ar
A casi tres años de la muerte del ex Presidente Néstor
Kirchner, todavía se transpira la convulsión emotiva que provocó su
desaparición física. Algunos potenciaron y liberaron sus amores, explosión e
implosión afectiva, contenida, continente; otros entendieron a partir de la
ausencia su enorme significado político y social; están los que multiplicaron
sus odios, alabando gratificados a mortales cardiopatías, y están aquellos que
todavía no percibieron o no desean percibir el desliz de haber omitido la
existencia de los rincones en donde moraban, invisibilizadas y en estado de
espera, sus mazas adherentes, sus pibes militantes.
“Y
aunque la muerte me das, ya me ganes o me pierdas sin saber que me recuerdas,
no sé si me olvidarás” glosaba el gran poeta cubano Nicolás Guillén en su
poemario El Son Entero; y en cierto modo, desde la contemporaneidad, la duda
nos cabe. La Política, en mayúsculas y como ciencia, le y nos dedicó una breve
existencia terrenal, escasa dentro del pragmatismo que sustenta la
temporalidad, eterna en cuanto a su carácter y significado histórico.
Néstor Kirchner supo abrir sin temores ni
complejos un sinfín de debates postergados, no sólo en el ámbito del mismo
Partido Justicialista, cosa que le provocó soportar traiciones y destratos,
sino dentro de una sociedad que poco se atrevía, hasta ese momento, a organizar
y tabular sus íntimas y arrinconadas miserias.
Al fijar el incuestionable concepto de
Dictadura Cívico Militar resume el arquetipo. Hasta la década pasada la idea de
los dos demonios, instalada por la Conadep en el primer informe Nunca Más,
había echado raíces profundas en el inconsciente colectivo determinando que un
par de bandas de desmadrados se disputaban la tenencia del país, mientras que
una mayoría silenciosa y civil era víctima de una obra de teatral por la cual
no había pagado la entrada. A partir de ese salvoconducto, la civilidad,
progresista y liberal, puso la tragedia colectiva en manos de militares y
guerrilleros, guardándose para sí sus propios correlatos y posicionamientos
ideológicos.
El siniestro rostro de la formal impunidad
develado por el coraje de Néstor Kirchner nos posibilitó visualizar, de modo
tangible, la connivencia extrema que existió entre los formadores de opinión
(base y sustento de la propaganda y el ocultamiento totalitario) las cúpulas
empresariales (como reaseguro de los negocios) con las fuerzas armadas
(responsables del orden establecido) para que todo funcione según las formas y
placeres de una mass media ilustrada que fijó un status de convenientes filones
a la sombra de aquel relato políticamente correcto. Esta suerte de refrescante
revisionismo histórico jamás será perdonado ya que muchos actores tuvieron la
obligación de correr sus velos a propósito de sus propios intereses del pasado,
situándolos en un cuello de botella que ni siquiera la dignidad del suicidio
enaltecería. La solución escogida por estos fue huir hacia delante, disparando
las mismas balas que durante treinta años aseguraron reprobar.
Otro elemento que resultó inexcusable e
inaceptable para dicha mass media fue el cambio de paradigma político,
económico y social. Esto es, revalorizar el rol del Estado como agente
motorizador del desarrollo y del bien común colocando a la economía bajo la
tutela política y no a la inversa como inercia y determinismo dominante. De ese
modo supo emerger una oposición, banalmente autodefinida como republicana, tan
canallesca como caníbal debido a dos elementos que se aunaron bajo el formato
del odio
- Verse obligados a defender posicionamientos
individuales y corporativos sobre la base de una suerte de resignación y hado
feudal
- Exponerse ante un archivo histórico que no
deja lugar a dudas desde dónde se habla cuando de libertad y derechos se trata.
Hasta dónde entonces somos lo que decimos ser
y hasta dónde creemos que tiene efecto lo que pretendemos hacer creer... En
ambos casos los intereses de una corporación oligopólica son determinantes en
los comportamientos individuales de sujetos que durante años mostraron un deber
ser, hoy por hoy, insostenible y ciertamente sospechoso. O nunca fueron lo que
dijeron ser o nunca dijeron lo que realmente son. Poco importa. Ya no hay
retorno. El debate político, el grito, el trapo, lo real y lo simbólico hacen
que las sociedades y sus protagonistas se reconozcan, en ocasiones con la
tristeza de algún hallazgo inesperado, en otras con la firmeza de comprender
que el error forma parte del camino, un camino que aprendimos a construir
andando. La política produce rituales y es hija de rituales que por pudor no
desea analizar, sostiene Horacio González.
Néstor Kirchner fue factor y esencia de esa
construcción; sentimiento y correlato colectivo que no se rinde ante la
adversidad, que no se dobla ante la amenaza y las operaciones corporativas, que
no se deja amedrentar por la reiteración del embuste y la mentira.
En la histórica jornada en la cual Néstor
Kirchner hizo bajar los cuadros de los genocidas Videla y Bignone colgados en
las paredes del salón principal del Colegio Militar de la Nación muchos
entendimos que nadie desde el Estado, hasta ese momento, se había interesado
con marcada seriedad por el tema de los Derechos Humanos, advirtiendo que el
éxito popular que había tenido la dictadura militar se encontraba muy
claramente definido en la existencia y exposición de esas dos imágenes en una
entidad estatal, educativa y formadora de jóvenes. Poco tiempo después, al
inaugurar el Museo de la Memoria en la Escuela de Mecánica de la Armada, en
un recordado discurso, el extinto ex Presidente pidió perdón a las
víctimas de la represión por los últimos veinte años de claudicaciones. Esto
molestó y fijó una divisoria de aguas definitiva con aquella burguesía que
estaba muy complacida con el placebo institucional edificado 20 años atrás, que
si bien juzgó a los Comandantes hizo todo lo posible, a partir de la sentencia,
para detener la historia a como de lugar, instalando la teoría de los dos
demonios y el falso concepto de “guerra sucia”. Kirchner, en ese momento, estaba
anunciando una suerte de declaración de principios, base fundacional de su
política sobre DD.HH. De ningún modo estaba agrediendo al ex mandatario Raúl
Alfonsín, tal como fue interpretado su discurso por cierta progresía mediopelo.
Como afirmara Eduardo Galeano, había comenzado un diálogo entre dos
silencios. El Presidente en ejercicio sólo relató los eventos tal cual
sucedieron, haciéndose cargo, poniéndole el cuerpo a un sombrío dilema
histórico / ético desde un Estado cuyo comportamiento fue ciertamente cobarde,
sinuoso y acomodaticio.
A partir de allí el progresismo liberal lo
escogió como su enemigo preferido, debido a un doble temor: primero a ser
descubiertos en su esencia colaboracionista de aquellos años, muy bien
mimetizada y travestida luego del desaguisado castrense en Malvinas; segundo,
la potencialidad de que este hombre, a partir de ahora, abriría una caja de
Pandora judicial advirtiendo la identidad de los civiles que construyeron
carreras, poder, fortunas y negocios a partir de las torturas y en las
parrillas de los campos de concentración, terminando dichas tramitaciones en
las escribanías y en los estudios de abogacía más selectos del país.
Por izquierda y por derecha Kirchner supo
desafiar e incomodar, supo obligarnos a segundas y terceras lecturas, supo
interpelar nuestras inconformidades, y ya nadie volvió a ser el mismo. “La
pasión política como señora del juicio intelectual y moral, como reina de la
crítica” esbozó el mismo Horacio González por aquel entonces. Los falsos
prestigios cayeron tan velozmente como las verdades absolutas, los bronces
éticos se embarraron con la tierra agusanada de las fosas comunes y todo lo que
estaba cobijado con diarios made in papel prensa comenzó a borronear sus
titulares, copetes y editoriales. Así las cosas; mientras la derecha, desde el
living de Susana y la mesa de Mirtha, hablaba de la necesidad de eliminar la
pobreza y apostar por la equidad, la izquierda dogmática firmaba ensayos desde
el máximo oligopolio comunicacional bebiendo un rico espumante importado con
uno de los propagandistas más notorios de la dictadura. “Al igual que en
1945, mientras el 17 de octubre el pueblo expresaba sus necesidades y derechos,
la izquierda tradicional paseaba a Lenin por la coqueta y porteñisima Avenida Santa Fe con música de Esteban Echeverría y
letra de Bartolomé Mitre”. (Juan José H. Arregui)
“Cuando voy a sentarme advierto que mi cuerpo
se sienta en otro cuerpo que acaba de sentarse adonde yo me siento. Por eso es
muy posible que no asista a mi entierro, y que mientras me rieguen de lugares
comunes, ya me encuentre en la tumba, vestido de esqueleto, bostezando los
tópicos y los llantos fingidos”. Oliverio Girondo
Sospecho que algo de lo poetizado por
Oliverio Girondo habrá sentido Néstor aquella siniestra mañana del 27 de
Octubre. Por suerte la enorme figura de Cristina estaba a su lado, dándole el
más complicado de los besos: el último; tomando la posta, sentenciando que ni
un paso atrás era posible, entendiendo que la vida es un mesurado promedio de
sinsabores, advirtiendo que la historia se va construyendo tanto por acción
política concreta como por recuerdos y legados.
“En cierto sentido por más larga que sea la
vida de una persona, es siempre demasiado corta. Esto es, porque parecería que
tuviésemos capacidades estéticas e intelectuales infinitas que justificarían
nuestra prolongación en la vida eterna. Sin embargo, algunas veces tengo la
sensación de que el tiempo en sí mismo nada significa, y que cualquiera que
haya vivido una vez está, en algún sentido, siempre vivo. La inmortalidad es
una especie de estado sin tiempo”. (A. J. Toynbee)
EDITORIAL PROGRAMA SABADO 14
DORREGO NECESITA DE INVERSION
GENUINA
por Carlos Madera Murgui
GENUINA
por Carlos Madera Murgui
Entendemos en este
lugar al periodismo como el enfoque de una dimensión ideológica que supone la
pesada carga de difusión de valores , creencias, posicionamientos, espejos de
la sociedad, derivas y herencias polìticas.
No concebimos la idea de una transparencia comunicativa sin amarras ,
tornasolada, liviana, sin sangre en las venas, ni dolores cuando cuadre.
Pretendemos una construcción en el campo de las ideas y por lo tanto un
escenario de contienda reconociendo el
elemento combativo por el cambio social y la militancia de esas posturas. A la nociòn
que insiste en abordar lo real y
entenderlo aun ante el fraccionamiento del suceder social nos sustraemos a la
posibilidad que tapa y a la vez opera en la superficie de las cosas y los
acontecimientos. La postura política de este y de todos los programas, todos la
tienen…, pasa cardinalmente por la elección de los temas a tratar, pero también
en la profundidad, el estilo y la posición enunciativa. No encontraran asepsia,
ni mentida objetividad. Desde escuchar y difundir hay trayecto hacia compartir,
pero no seria justo aùn desde el disentimiento
,no analizar ya que no se trata de unas opiniones mas , sino que son
vertidas en escenarios publicos , por personas publicas, algunas, las menos
,elegidas por la voluntad popular y que es lo que realmente interesa a la hora
de sopezar posiciones. Las entidades gremiales del sector agropecuario han
dotado desde hace algunos años de dirigentes al arco politico , con
representación democrática ,aclaro, agudizándose
en los últimos , especialmente en 2009 donde los mediàticos agrodiputados
irrumpieron en las cámaras legislativas , pese a discursos
antipoliticos-democraticos con resultados conocidos, comunicando bajo sus fueros constitucionales todos sus
pensamientos sobre como debiera ser una nación justa y equitativa que
reconociera definitivamente su gran importancia como matriz productiva
esencial. Las tribunas de encuentros técnicos y productivos han permitido a
muchos argentinos , a otros no, acceder de la forma que todos queremos a
puestos de representación política, que los obligan naturalmente no solo a
representar a su sector, sin dejar la actividad gremial, si no ocuparse y
decidir mediante su posición mediante el voto en las cámaras, de la mayoría de
los aspectos que deciden a diario normas, leyes y situaciones, con rechazos o
apoyos que marcan reglas para la convivencia social y económica no solo de los
que viven de la tierra. Y acà se inicia el problema; es conocida la posición de estas entidades en
relación con las del gobierno nacional, y que nunca ha sido distinta. Se
contraponen posiciones básicas de su visión de la economía, de país , ideologicas fundamental
y centralmente y por lògica no ha integrado personal del sector a sus filas, al menos de las
notorias cupulas dirigenciales . Marcada diferencia si recordamos el abordaje
de la Carbap en el gobierno bonaerense de Eduardo Duhalde, cuando 15
integrantes de la Confederaciòn desembarcaron de una, en el Ministerio de
Asuntos Agrarios con la presidencia de Eduardo Althabe. Diferencia decía porque
quienes hoy acceden a puestos legislativos,
se someten a la voluntad popular, como debe ser en el conjunto y aclaramos
que aquella vez era a nivel ministerial del ejecutivo provincial y por sola
iniciativa del líder lómense. Mala fortuna para excepciones de buenos
dirigentes que supe tratar, que coincidieron con el mas marcado,sombrio y
funesto cambio en el campo argentino , cual la expulsión de mas de 100 mil
productores genuinos del sistema, circunstancia planificada desde el ministerio
de economía de la Naciòn, con la anuencia del hoy preocupadísimo Felipe Sola
desde la secretaria de agricultura. La ruralia nunca será igual, la ominosa
transformación barriò con todas las autenticas economias y sus interpretes
verdaderos de distritos como el nuestro.
La concentración apuntada reiteradamente una y otra vez como centro de todos
los males no apareció como revelación divina, sino que fue fruto de políticas
hiperdirigidas , a que el sector aportara producción y no problemas de sus actores, fiel a
preceptos economicistas de la viabilidad teórica por sobre todo lo que tuviese que ver
con personas. Nadie niega la importancia básica y trascendente de la producción
agropecuaria distrital, por el contrario , el país todo dispone de ese pilar
insustituible en su economía. Pero en pocas manos, hablo de la gordura de la
cosa, en Coronel Dorrego, el panorama cambiò, la incidencia no es, no puede ser
la misma, por el solo hecho anunciado. La potencialidad de otros lados, como la
renta agraria hacia la inversión en el valor agregado en origen del producido
no se da en el nuestro partido, porque es nula. La explotación de esos negocios
han tenido actores que no habitan Dorrego, con disimil resultado, pero en el
innegable desapego de capitales de inversión vernáculos para edificar aun mas
el protagonismo individual,… no es pecado ni obligación por otra parte…, pero
sì negando una incipiente industrializaciòn que venga a suplir la otrora mano
de obra agropecuaria que supimos tener en Dorrego mejores que el actual, al
menos para la mayoría y que se sigue depositando en el debe, el problema, en
sectores endógenos . Dorrego necesita de
la inversión genuina de empresarios del auto venerado sector, como se puede
comprobar en El Perdido ; No creo ciegamente en la filantropía, eso me lleva a
pensar que negocios son posibles, las culpas no las debemos importar, no siempre
son de los demás. No revela que no existan factores que incidan,pero la
justificación del mas significativo cambio en el sector productivo por
excelencia del partido en la década del 90, llevo a los menos a ver el
futuro de otra manera;y los mas todavía esperan. todos somos todos, nadie se salva, por lo
propio. Cada uno hoy dia, tiene una percepción personal de su propia
cotidianidad, la cual resuelve como puede, con sus propias herramientas. Pero
tendrá que ser problema de todos, y abandonar una perspectiva de comodidad por
una determinada posición social, la idea es comunicar mediante la construcción
de un puente entre viejos y anquilosados preceptos y la realidad social llena
de significados y hechos simbòlicos ,
nuevas subjetividades y demandas de las nuevas generaciones que son las que
cuentan y reclaman, que el tiempo se va estirando demasiado que casi parece
haberse detenido y emana una impresión en sordina con sonrisas forzadas.
martes, 10 de septiembre de 2013
Las entrevistas del sábado 7
Durante la mañana del sábado oimos las voces de la Directora de Desarrollo Social del Municipio, DELIA DUMRAUF, que esto nos decía:
Y de RAMIRO LARROSA,hablando sobre las últimas acciones de las Cooperativas de Trabajo:
sábado, 7 de septiembre de 2013
COLUMNA DEL SABADO 7
JUAN B.MACIEL
por
GUSTAVO MARCELO SALA
por
GUSTAVO MARCELO SALA
Aquel 5 de Septiembre de 1937, más de siete horas estuvo tirado el
cuerpo del hombre saturando con su sangre las estrías y meandros de los
canteros linderos a la plaza dorreguense. Su doliente y mortecina traza era
demasiado necesaria como mensaje y testimonio de victoria. Al igual que en la
antigua Micenas, exhibir el cadáver del líder oponente daba por terminada la
contienda, sometiendo de modo taxativo cualquier porfía del adversario.
Luego de su caída, los sonoros impactos fueron menguando su intensidad
hasta perderse definitivamente por los suburbios de la aldea. Nadie, alejado de
la explanada, daba por sentado que el hombre había sufrido una emboscada.
Entenderlo muerto era percibirse derrotado y ese concepto no encajaba dentro de
la mística revolucionaria del grupo de combatientes que había decidido
levantarse en armas ante el grosero fraude electoral y la ausencia de
libertades cívicas. Las autoridades locales cercaron el lugar de forma tal
impedir cualquier tipo de asistencia médica bajo la excusa de tener que
aguardar por la llegada del juez. El matador, luego que la partida de
insurrectos se dispersara confusamente, descendió del campanario de la Parroquia para acercarse
al occiso corroborando de ese modo su alto grado de eficacia, retirándose luego
en dirección al edificio comunal en busca de su paga. Mientras se dirigía a
destino varias palmadas en la espalda exaltaron sus talentos. El ceño fruncido
y cierto disgusto lo acompañaron durante su estadía en la ciudad. Sabía que un
valiente no debía morir de ese modo, pero él no estaba para juzgar sino para
operar. Aquellos servicios de excelencia lo instalaban como profesional en la
materia, de modo que fallar significaba el fin de su garantía. Necesitó de dos
certeros impactos para aplacar la revuelta. Sabedor que lo esperaban, el
caudillo republicano consideraba haber cubierto prudentemente sus posibles
flancos sin pensar que los altos de la Iglesia brindaban extrema perspectiva y una
visión integral de la plaza central. Luego de persignarse, el matador se
instaló rodilla en tierra delante de la claraboya que orientaba hacia el este
dejando que sólo el caño de la carabina asomase por la ventila. La sensación de
una mirada extraviada, portando su Winchester, las bombachas blancas, las botas
coloradas, el pañuelo negro anudado al cuello fue lo último que logró reconocer
del hombre. Lo imaginó asumiendo el error cometido, entendiendo que cuando Dios
se calla el ser humano puede obligarle a decir cualquier cosa, inclusive
otorgar cobijo en su domo a un eximio y rentado francotirador.
Como afirmó
Felix Luna en Ortiz, Reportaje a la Argentina Opulenta: “Juan Maciel avanzaba por la plaza, solo, con su par de pelotas,
mientras desde la torre de la iglesia lo hervían a balazos”
EDITORIAL SABADO 7
" La Humana tendencia de responsabilizar a los otros"
por
Carlos Madera Murgui
por
Carlos Madera Murgui
La humana
tendencia de responsabilizar a los otros del destino personal, no nos invita a
reflexionar sobre las causas de los sufrimientos sobre trabajos, destinos,
amores, familias, amistades , ni siquiera la repetición de errores sobre un
mismo tema. Consideramos en forma permanente como el momento más duro que no ha
tocado vivir,…… nunca nos ha pasado.
Para
reafirmar certezas nos mantenemos en la sentencia de que la mayoría de los
seres que nos rodean , son malvados, pergeñan acciones en nuestra contra, con
la sola intención de hacer mal a otro, cosa muy de hoy.
Acertado
será también preguntarse, que mágica buenaventuranza propicia a algunas
personas para que vivan en pacífico equilibrio sus lazos familiares, sociales o
de trabajo ¿ son elegidas? ¿tienen suerte? . La lotería del buen vivir es una
apuesta diaria en la que se invierte la mejor voluntad. Señalamos a los
culpables, desde la esposa, el marido, los hijos , hasta el jefe del trabajo,
los compañeros , los empleados del negocio, los proveedores , derivando por
supuesto en el intendente, el gobernador y la presidenta. Cargan , estos, con
todas nuestras dolencias de espíritu y por supuesto con nuestra variada
ventura. No alivia ni desahoga, por el contrario , nos descalifica ante quienes
escuchan nuestras quejas, al razonar que solo recibimos lo que merecemos.
En un
país propenso a dejar las culpas afuera, llegó la hora de que cada uno se haga
cargo de sus desatinos, enumeremos cuánto de propia y exclusiva ineficiencia,
desidia, distracción, negligencia o desinterés decide lo que nos ocurre. No se
trata de hechos puntuales, sino que abandonar un derrotero vital a la decisión
ajena, revela cierto penoso descuido. Si las experiencias son intransferibles,
aprovechemos las vividas para delinear nuestro presente. En todo sentido
reconocer la sensatez de nuestros defectos como nuestras virtudes, nos definirá
como diseñadores absolutos de nuestras alegrías. Estas últimas las podemos
construir,…… los problemas deberemos enfrentarlos. Los tiempos del hombre y los
grupos humanos marcan un itinerario casi previsible. A los veinte años todos
ponemos nuestra fuerza en crecer y darle aire a nuestras metas y ambiciones y a
quienes tenemos alrededor. Después de un tiempo, nos hacemos ciertamente
conservadores, no aceptamos innovación alguna, somos guardianes de todo lo
hecho y conseguido. No permitimos que nadie cambie nada. El que lo pretende,
(aquel joven como nosotros hace muchos años) , subvierte y no respeta ,(
decimos), los valores establecidos por la sociedad, deberíamos hacer algo por
restablecer esos valores. Nos cuesta comprender a los jóvenes, hablo como
sociedad, no aceptamos sus costumbres, sus códigos, su literatura, su música, sus
pensamientos, ahora que votan, mas aun. Paradójicamente , clamamos por renovación
en todos los ámbitos , como si los años, muchos o pocos fuesen garantía de
algo. La fuerza que brinda la experiencia es necesaria siempre y cuándo , no
consideremos eterno e intocable lo que hemos vivido. Entre que la culpa siempre
la tiene alguien, que nunca somos nosotros, más esta juventud que no piensa en
nada y no sabe lo quiere, más……… en mis tiempos no pasaba ,…….. son todos unos
delincuentes ;…… vivimos el tormento diario de no intentar ser felices de
ninguna manera.
Vivamos
lo que sentimos , haciéndonos cargo de lo que nos toca, esto no quita de forma
alguna la saludable virtud de decir lo que uno piensa.
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