sábado, 10 de octubre de 2026
Agua bendita
Por Carlos Madera Murgui, periodista de LA DORREGO
Las ilusiones de las personas, pobladoras de un lugar tienen una base desarrollada desde ciertas condiciones de vida que satisfactoriamente han ido progresando a lo largo de los tiempos. Si bien es cierto, que no todos tienen la misma ventura, es innegable el mejoramiento y los adelantos para que todos vivamos mejor, en un paraguas de dignidad y vivencia, al menos básico para la mayoría de seres humanos posible. Se celebra y destaca siempre la mejora en lo que se tiene, pero siempre sin conformarnos en dejar de lado lo ideal, lo “normal”, sin contar que lo tuvimos, algo que se llama ilusión o meta, razón casi de vivir la vida. Los últimos anuncios sobre el mejoramiento del sistema de envase de agua tratada para consumo y un nuevo dispenser público para autoabastecimiento en la ciudad, supone avance sobre algo veinteañal, temporario, que vino a suplantar una deficiencia en la calidad del agua de red. El hecho deviene, opino, como retrogrado en un tema ríspido, incomodo, sin respuesta, sin solución, para las estructuras de gobierno desde hace dos décadas, como ilusión derrotada, como fracaso para su definitivo norte no solo sin justificación, sino con un silencio vergonzante para todos como Comunidad, sumiéndonos además en naturalizar una grave anomalía de un servicio público. El tema está lejos de la agenda pronta, al menos en mi opinión, y tal vez se trate de solo eso, pero además escuchar encendidos debates sobre temas que de arranque están fuera de alcance y competencia, aparecen como al cuete y fuera de lo que nos inquieta. Han existido tiempos, cierto es, donde escuchamos algunos plazos concretos anunciados a lo largo de más de 20 años, hasta de lo más alto en la provincia, basados en obras que se repitieron y se pueden observar, pero que nunca llegaron a funcionar, y que obviamente apoyaban relato e inversión en algo que se podía, (de lo contrario no se hubiese intentado). Aquellos argumentos oficiales de los 2000, apoyados en la OMS y la preocupación por la calidad de vida de la población, ( frase bien entendida, no usada a la ligera para cualquier acción minúscula) y rigurosamente presentados, parecen haber quedado muy lejanos, cuando todo pareciera indicar que seguimos reforzando lo “temporal” para descartar o postergar una solución que debería ser explicada claramente por representantes provinciales, Intendente, concejales, funcionarios en algo con un historial plagado de contradicciones que no se condice y no opaca de ninguna manera la renovada actitud de gestión y concreción en otras áreas, con trabajo, ilusionando al menos, donde también ha quedado claro que las cosas no solo se podían hacer, sino de otra forma y con otros actores. El tema del agua en Dorrego no enorgullece a nadie. Pero la explicación, las posibilidades, el debate, el anhelo y la esperanza sobre algo esencial, no solo “nos debemos”, sino que “nos merecemos” todos los dorregueros.
www.testigosdeprivilegio.blogspot.com.ar
Destacadas
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario